viernes 14 de noviembre de 2008

Chris Anderson estará en el FICOD 2008

El día 25 asistiré al FICOD 2008, que es el evento que se celebra en Madrid del 25 al 27 de Noviembre en torno a la industria de los contenidos digitales. En el foro se pretende aglutinar a profesionales de mundos tan diversos como la televisión, la publicidad, el cine, la música, los videojuegos, las publicaciones digitales, la formación online e incluso los contenidos generados por los usuarios.

El abanico de lo que se suele llamarse sector de los contenidos digitales es tan amplio que parece un cajón de sastre en el que a mí me cuesta mucho ver qué tienen en común sectores tan diversos. Pero claro, como no soy gurú supongo que será mi problema. Si añadimos que no soy muy amigo de las ferias patrias aunque lleven el apellido "internacional" y menos si tienen una esponsorización pública tan fuerte como es el caso, os preguntaréis que hago hablado de este evento.

El caso es que esta edición tiene un gran atractivo para mí, y es la presencia de Chris Anderson en el keynote de apertura. Como sabéis la mayor parte de los artículos de Open Economy giran en torno a la propiedad intelectual del software y los contenidos digitales y los nuevos modelos de negocio en internet así que como es lógico soy lector habitual del blog de Chris Anderson, devoré hace unos años su ahora archiconocido libro The Long Tail y espero con expectación la salida de Free!, sobre el que ya adelanté hace unos meses un pequeño artículo. Hasta me he permitido en alguna ocasión dar conferencias acerca de los nuevos modelos de negocio en internet.

Además uno de los proyectos más interesantes (y en los que más ilusión he depositado personalmente) de los que estamos desarrollando en Gateway S.C.S. tiene que ver con el aprovisionamiento y distribución de contenidos digitales a escala global a través de internet, pero de Condelway y Euroalert os hablaré otro día. Si unimos curiosidad personal e interés profesional, debería estar presente en la mayoría de los talleres que van a tener lugar en esos tres días. Lamentablemente, sólo me puedo permitir asistir durante la mañana del día 25 así que el resto lo tendré que seguir a través de facebook y de la emisión que han prometido a través de internet.

Lástima no poder asistir a la conferencia internacional sobre los derechos de la propiedad intelectual en el entorno digital, aunque echando un vistazo a los ponentes me temo que no iba estar en absoluto de acuerdo con la visión restrictiva y parcial que seguramenente van a ofrecer del problema en la mayor parte de las sesiones. Estaré atento a ver si hay suerte y me equivoco... estaré encantado de rectificar. Nos vemos en el FICOD 2008.

viernes 12 de septiembre de 2008

Los coches de Google Street View en Valladolid

Los coches que sacan las imágenes que después vemos en la herramienta Google Street View de Google Maps, están recorriendo las calles de Valladolid. Además, parece que dos personas que trabajan conmigo en Gateway S.C.S. han quedado inmortalizados a pie de calle.

Mi hermano Ángel, que ya era famoso por HoopsHype y Mai, del equipo de Euroalert.net podrían salir retratados en primer plano. No voy a dar más detalles acerca de la ubicación exacta para proteger su privacidad. :)

Desde luego, es una oportunidad única para saber si el software que difumina los rostros para proteger la privacidad de las personas funciona correctamente.

miércoles 3 de septiembre de 2008

Las patentes de software

Las patentes, son desde hace varios siglos, un instrumento con el que los estados han intentado fomentar la innovación, otorgando derechos exclusivos a los inventores. Por ejemplo, el número de patentes por millón de habitantes es un métrica aceptada para medir la innovación de los países y la productividad de los científicos.


También es algo comúnmente aceptado que la influencia del sistema de patentes resultó decisiva para el desarrollo de las revoluciones industriales. No resulta extraño, por tanto, que en algunos países como Estados Unidos se haya aplicado la misma legislación a la industria del software y que no se hayan previsto las consecuencias. Hay muchos ejemplos que ilustran los absurdos a los que se ha llegado debido a la patentabilidad del software. Uno de mis favoritos es la patente 6,727,830, es decir, la que protege el doble-click y que pertenece a Microsoft desde el año 2004. No hacen falta muchos comentarios al respecto.

Podemos dudar si el problema es la posibilidad de patentar el software o que se están concediendo patentes sobre conceptos sobre los que no deberían haberse concedido, ya sea por errores o sencillamente porque las oficinas de patentes no entienden aún la industria del software. Al fin y al cabo llevan décadas juzgando las innovaciones de la industria del acero o del automóvil y unos pocos años las relativas al software. Por desgracia no parece que el proceso de aprendizaje vaya avanzando ya que esta misma semana se ha concedido en Estados Unidos la patente 7,415,666, que en esencia define el Avance Página/Retroceso de Página (Page Up/Page Down). Parece una broma, pero por desgracia hay cientos de patentes de este tipo.

Por el momento en Europa, aunque no sin dificultades, estamos consiguiendo mantener a nuestros legisladores al margen de esta tentación. Se trata de un debate profundamente intoxicado por los interesados, sobre todo las grandes compañías de la industria. Me resulta especialmente triste ver como pequeñas empresas y asociaciones defienden ferozmente el derecho a patentar ese modesto software que han construido durante muchos años de esfuerzo y que es la base de su negocio. Su razón, intentar protegerse de que se lo copie la pequeña empresa de al lado. Sin embargo no son conscientes de que ese software violaría tantas pantentes previas que ni siquiera existiría. ¿O ese software no usa el doble-click?

Como he defendido en otras ocasiones, en la Open Economy el mejor instrumento para favorecer la innovación es la apertura, la colaboración y la libre circulación del conocimiento (sobre todo el obtenido con financiación pública) en su sentido más amplio.

lunes 14 de julio de 2008

Common Craft, o un servicio que debemos agradecer a la Open Economy

Supongo que cuando Sachi y Lee LeFever comenzaron su proyecto Common Craft no esperaban convertirse en el fenómeno internacional que son. No creo que entre sus objetivos estuviese ser conocidos en el mundo entero ni que sus videos se subtitulasen en 40 idiomas... por voluntarios. Son una empresa de dos personas, no tienen ninguna intención de ser más y tienen una lista de clientes realmente impresionante en la que figuran Google, Boeing, LinkedIn o Twitter.

Su producto es realmente curioso, "explicar cosas", ayudar a que conceptos complejos sean fáciles de comprender. Además de extraordinariamente complicado, como bien sabéis todos los que os dedicáis al noble arte de enseñar, especialmente servicios y conceptos relacionados con la tecnología. Pero lo hacen francamente bien y sus videos tienen una estética muy divertida. Como muestra echad un vistazo a la explicación de lo que es un blog:



Common Craft sigue el patrón de muchos proyectos de éxito global en la Open Economy, aunque no coticen en el NASDAQ ni los haya adquirido Google. Los medios de producción son muy baratos, así que dos personas pueden realizar un producto de gran calidad desde su propia casa. En realidad es su creatividad lo que marca la diferencia, no un sofisticado equipo de producción de video que sólo pueda poseer una gran corporación. Por otra parte la distribución de su producto es aún más barata ya que ninguna entidad controla el canal. Ellos deciden cómo lo licencian y comercializan .. o lo regalan.

Hace poco, a través de mi amigo evangelista conocí este video explicando lo que es el software libre con una estética inspirada en el Show de Common Craft para la campaña las TIC en un click. Si Sachi y Lee hubiesen tenido que contar con un productora y una entidad que gestionase sus derechos de autor, ¿existiría su proyecto? Puede que sí, pero seguro que no habría llegado a nosotros, no habría inspirado el video anterior y yo no habría tenido una forma sencilla de explicar estos conceptos tan difíciles de entender para las personas que no son usuarios habituales de internet.