viernes, 13 de julio de 2007

24 horas desconectados

Una de las características de estos tiempos de Open Economy es la inmediatez en el acceso a la información gracias a la interconexión a nivel global que nos proporciona internet. Tengo que reconocer que la posibilidad de acceder a la red y saber qué está pasando en el mundo en todo momento, me da tranquilidad. Siento que tengo el control de la situación de alguna manera. Aunque realmente no sea cierto.

A lo largo de la semana del 28 de junio de 2007, he sentido la angustia de estar desconectado. Y no me ha gustado nada. Permitidme que os cuente. Me encontraba el día 28 con mi familia camino a Reino Unido, donde voy a estar trabajando durante los próximos dos meses. El viaje fue bien. Volamos con Ryanair (billetes que compramos electrónicamente hace unos meses) y llegamos a Stansted. Allí un tren hasta Liverpool Street y a nuestro hotel en King Cross (reservado a través de londonnights.com). A la mañana siguiente un paseo hasta Euston Station donde retiramos los billetes de Virgin (reservados a través de thetrainline.com). Cuando llegamos a Manchester, nuestro destino final, encontramos nuestro alojamiento sin problemas (también reservado a través de la web y sin intermediarios) y una vez acomodados decidimos hacer algunas compras en el centro de la ciudad. En ese preciso momento llevábamos unas 24 horas desconectados y fue cuando recibimos una llamada desde España con muestras de nerviosismo: ¿Estábais hoy en Londres? ¿Os habéis enterado? Han encontrado coches bomba en Londres.

¿Cómo que coches bomba en Londres? ¿Cuándo y quién? ¿Han explotado? ¿Ha habido muertos?,...¡necesito una conexión ya! Se acabó el "shopping". Lo primero que hago al llegar a nuestro apartamento es gestionar mi acceso a Internet pero no conseguí tener conexión hasta el lunes día 2 de Julio. Por supuesto que pudimos informarnos a través de la televisión y de la prensa escrita pero lo que más eché de menos en esos días, como dice mi querido amigo y socio Jose Luis Marín, es que me quedé sin vida digital.

Los que tenemos una vida digital, aunque sea limitada ;-), no queremos ya prescindir de ella. La información ya no es sólo la que nosotros recibimos, sino la que nosotros damos, es decir, nuestra capacidad de interacción, de comunicación, de presencia digital al fin y al cabo. Y ahora que estoy lejos de mi "hábitat físico" la necesidad es mucho mayor.

Por cierto, ahora que escribo este post me siento otra vez presente y saludo a todos los lectores de Open Economy. Prometo algún que otro artículo desde mi corresponsalía temporal en las islas,... británicas.

6 comentarios:

Jose L. Marin dijo...

¿En UK no están más evolucionados que aquí (sobre todo en precio) los servicios de conectividad 3G? Yo espero estrenar este mes el mío para no tener que volver a sufrir ese efecto de desconexión que describes.

Anónimo dijo...

Supongo que tantos años conectados nos ha convertido en personas dependientes de internet y en época de vacaciones es cuando más sentimos esa falta puesto que muchas veces no tenemos nuestro PC o portátil a mano para ver que hay en TV, leer un par de periódicos, horarios de aviones, consultar la banca electrónica etc... etc (que no se puede hacer por internet?) No te preocupes que los pequeños dispositivos móviles con conexión UMTS a precios algo más asequibles nos van a permitir estar interconectados las 24 horas del día. Cuando estemos de viaje de trabajo con nuestro portátil no tendremos dudas de si podremos o no leer el correo siempre tendremos nuestra conexión UMTS abierta para poder leer en cualquier momento.
Yo igual que el anterior llevo varios meses dándole vueltas a los distintos operadores y supongo que no tardaré en tener mi conexión propia.

Luis Miguel dijo...

Hace unos días pasé por el aeropuerto JFK de Nueva York y me quedé sorprendido al ver que en la zona de embarque había un montón de tomas de red disponibles para uso público. Como no llevaba portátil me quedé con la curiosidad de ver si era de pago o simplemente era una conexión "gratuita" (incluida en las correspondientes tasas). Sé que en Barajas hay acceso inalámbrico pero supongo que será de pago. Sin embargo, la gratuidad es lo de menos porque en el JFK esta zona estaba abarrotada de gente mientras en que Barajas era un desierto.

Jose L. Marin dijo...

@anonimo: gracias por recordarme mis problemas con la "prensa escrita" :). Por cierto, hoy he tenido un pintor en casa y afortunadamente traía sus propios plásticos para cubrir los muebles ;-P

En cuanto a la conexión 3G espero que llegue pronto porque si no voy a acabar como estos

@Luismi: me alegro de "verte" por aquí de nuevo. La conexión de Barajas es de Hiperpago. Casi como los cacahuetes del minibar de los hoteles.
¿Por qué será que no me estraña que hubiese más gente "conectada" en el JFK que en Barajas? Yo tampoco creo que la diferencia la marcase el precio.

Juan Vicente García Manjón dijo...

Gracias a todos por los consejos. Sin duda me daré de alta en la misma solución 3G que elija JL.Marín, por lo del soporte ;O También me comprometo a investigar las ofertas en UK, no vaya a ser que consigamos mejores precios desde aquí. Mientras tanto disfruto de mi conexión fija y del verano Británico(esto último por llamarlo de alguna manera). Por cierto en breve postearé sobre la "economía de la ignorancia", un nuevo concepto que espero que os guste ;)

Jose L. Marin dijo...

Lo de caracterizar la economía de la ingnorancia en post parece un objetivo bastante ambicioso :)
Teniendo en cuenta que la mayor parte de la economía de la intermediación se basa en la "ignorancia" del comprador vas a necesitar varios libros.