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lunes, 14 de julio de 2008

Common Craft, o un servicio que debemos agradecer a la Open Economy

Supongo que cuando Sachi y Lee LeFever comenzaron su proyecto Common Craft no esperaban convertirse en el fenómeno internacional que son. No creo que entre sus objetivos estuviese ser conocidos en el mundo entero ni que sus videos se subtitulasen en 40 idiomas... por voluntarios. Son una empresa de dos personas, no tienen ninguna intención de ser más y tienen una lista de clientes realmente impresionante en la que figuran Google, Boeing, LinkedIn o Twitter.

Su producto es realmente curioso, "explicar cosas", ayudar a que conceptos complejos sean fáciles de comprender. Además de extraordinariamente complicado, como bien sabéis todos los que os dedicáis al noble arte de enseñar, especialmente servicios y conceptos relacionados con la tecnología. Pero lo hacen francamente bien y sus videos tienen una estética muy divertida. Como muestra echad un vistazo a la explicación de lo que es un blog:



Common Craft sigue el patrón de muchos proyectos de éxito global en la Open Economy, aunque no coticen en el NASDAQ ni los haya adquirido Google. Los medios de producción son muy baratos, así que dos personas pueden realizar un producto de gran calidad desde su propia casa. En realidad es su creatividad lo que marca la diferencia, no un sofisticado equipo de producción de video que sólo pueda poseer una gran corporación. Por otra parte la distribución de su producto es aún más barata ya que ninguna entidad controla el canal. Ellos deciden cómo lo licencian y comercializan .. o lo regalan.

Hace poco, a través de mi amigo evangelista conocí este video explicando lo que es el software libre con una estética inspirada en el Show de Common Craft para la campaña las TIC en un click. Si Sachi y Lee hubiesen tenido que contar con un productora y una entidad que gestionase sus derechos de autor, ¿existiría su proyecto? Puede que sí, pero seguro que no habría llegado a nosotros, no habría inspirado el video anterior y yo no habría tenido una forma sencilla de explicar estos conceptos tan difíciles de entender para las personas que no son usuarios habituales de internet.

lunes, 24 de septiembre de 2007

¿Alguien quiere ser ingeniero?

Una buena parte de mis amistades y de mis relaciones profesionales son ingenieros de formación, la mayor parte de telecomunicaciones. Mi primera etapa en la universidad me llevó a obtener esa titulación y mi trabajo actual se desarrolla en ese área así que no hay nada de especial en esto. Lo que que sí es realmente curioso es que unos pocos años después de terminar los estudios casi ninguno de los ingenieros con que me relaciono quiere serlo en realidad. Una sencilla observación de la trayectoria profesional en estos últimos años de esta pequeña muestra convierte esta afirmación, aparentemente descabellada, en una hipótesis bastante razonable.

En los últimos años un número elevado de estos ingenieros, en general con menos de 10 años de experiencia profesional, han dedicado un esfuerzo nada despreciable a realizar estudios de especialización en administración de empresas. Cada uno en función de sus posibilidades, de su economía, de su tiempo disponible o de su perspectivas laborales y en general en el clásico formato MBA. Yo mismo, siguiendo esa tendencia fui más pertinaz todavía y obtuve el título de diplomado en empresariales por la Universidad de Valladolid. Desde la primera asignatura hasta la última. No contento con esto, cuando terminen de aclararse con el EEES, supongo que me licenciaré o graduaré o como quiera que acaben llamando al título superior.

El objetivo de este aparente desperdicio de energía suele ser abandonar un trabajo técnico, que no está bien valorado, y obtener lo que habitualmente se llama un trabajo de gestión, mucho más vistoso y normalmente mejor remunerado. El caso es que nos encontramos con ingenieros de 30 años cuya aspiración profesional es dejar de serlo y que dedican un esfuerzo importante a conseguirlo. No parece que tenga mucho sentido si caminamos hacia una economía de servicios intensivos en conocimiento. Si ejercer como ingeniero a los 30 "está mal visto", o mal remunerado, ¿quién va a innovar? ¿puede extrañarnos el déficit de empresas de base tecnológica? ¿Es extraño que las estadísticas nos sitúen a la cola en todos los indicadores donde se baten en el cobre las sociedades del conocimiento?

El caso de la ciencia es mucho más grave ya que un científico que quiera tener unas condiciones laborales dignas tiene como única alternativa emigrar a países como EE.UU., Reino Unido o Alemania. Aunque el problema que subyace en mi opinión es el mismo, que nuestra sociedad no valora el trabajo de científicos e ingenieros, dedicaré otro artículo a nuestros sufridos científicos por las singularidades con que castigamos a la ciencia en este país. Además, no me parece de buen gusto mezclar ingenieros, aunque sea con MBA antes de los 30, bien remunerados en general, con científicos, en general doctores, con serias dificultades para conseguir un contrato de trabajo y empezar a cotizar a la Seguridad Social antes de cumplir los mismos 30 años.

lunes, 4 de junio de 2007

Turismo rural, Pequeños empresarios y grandes retos

Logo del proyecto TicpymeUno de los proyectos en los que he estado trabajando en mi empresa (Gateway S.C.S.) en los últimos meses ha sido TicPYME. El objetivo de este proyecto europeo (iniciativa Interreg-Suduoe) liderado por el Centro para el Desarrollo de las Telecomunicaciones de Castilla y León (Cedetel), es implantar servicios avanzados TIC en zonas alejadas de los polos de desarrollo de las regiones a las que pertenecen los socios. En concreto, mi pequeña participación en una de las acciones del proyecto ha consistido en impartir una serie de jornadas de formación en diversas zonas de Castilla y León para empresarios de turismo rural:



Cuando empecé a trabajar en el formato de las jornadas con Beatriz de Cedetel, decidimos que la duración adecuada sería de entre 4 y 5 horas y que teníamos que cumplir dos objetivos, que espero que hayamos logrado. Por un parte, Cedetel quería dar una formación básica sobre el software de gestión de establecimientos de turismo rural Sofitar (desarrollado por Fundación CTIC), que asegurase su correcta implantación en las empresas. Por otra parte, decidimos realizar una serie de ponencias para dar a conocer algunos de los servicios que han surgido en Internet en los últimos 2 o 3 años y cuyo conocimiento podía ser muy útil para los empresarios del turismo rural. En concreto hablamos de los servicios de geolocalización de negocios (no voy a enlazar ninguno concreto), del funcionamiento de las redes publicidad (tampoco debo hacerlo aquí), de la wikipedia, de los blogs como herramientas de marketing y comunicación, y de algunas cosas más, todas ellas parte del mismo modo de usar la red (y no voy a utilizar el término que estáis esperando). En todas las jornadas no hablamos de los mismos servicios ni les dedicamos a todos el mismo tiempo, intentando adaptarnos a los conocimientos, inquietudes e intereses de cada zona. En algunos casos pudimos hablar incluso de la importacia de los estándares abiertos, de la propiedad intelectual del software y de la de los contenidos. En fin, intenso y variado, como suelen ser estas jornadas cuando el público es receptivo porque está motivado y tiene ganas de aprender... y de enseñar, porque en este tipo de eventos siempre acabamos aprendiendo todos.

Ahora que finaliza el proyecto y llega el momento de hacer balance, Cedetel me ha invitado a hacer una pequeña ponencia acerca de mi experiencia durante estos meses de trato directo con empresarios en la jornada trasnacional del martes 5. Como dispongo de muy poco tiempo y el resto de las personas que me acompañan en la mesa van a tener seguro cosas mucho más interesantes que contar, yo haré una pequeña exposición con mi balance casi de observador ajeno al sector, y que os dejaré aquí en cuanto lo termine os dejo aquí por si a alguien le resulta interesante.


Por cierto, otra de las cosas curiosas que tienen estos momentos de intersección entre la vida digital y la vida real es que compartiré mesa con Juan Otero, a quien no conozco personalmente pero sí digitalmente. Resulta que he estado poniéndole como ejemplo de empresario de turismo rural con una elevada visibilidad en Internet en las ponencias acerca de la blogosfera y aunque no va a ser el primer blogger ilustre a quien conozca personalmente (no te enfades Raúl :)) sí que me resulta muy simpática la coincidencia. Será que es cierto que la blogosfera hispana es muy pequeña aún.

domingo, 27 de mayo de 2007

MITOpenCourseWare. Accede al conocimiento de los mejores

En este blog defendemos que el conocimiento es el nuevo factor de producción de la Open Economy. Se puede entender, por tanto, que quien posea este nuevo factor y sea capaz de utilizarlo convenientemente, será quien tenga mayores oportunidades de triunfar en esta economía, que algunos siguen llamando nueva aunque ya lleve una temporada entre nosotros. Si pensamos en el conocimiento como factor, y realmente creemos que es valioso, el razonamiento más habitual que escucharemos es que debemos protegerlo a toda costa. No deberemos exponer ni transferir nuestros conocimientos para así proteger nuestra preciada ventaja competitiva. ¡Error! De nuevo reglas antiguas aplicadas a la Open Economy. El conocimiento debe nutrirse de otro conocimiento, que le complemente, le transforme y le aporte valor.

Entonces, ¿qué estrategia debemos seguir en este nuevo escenario? Tomemos el siguiente ejemplo. Si pensamos en grandes centros de conocimiento mundial, es habitual que nuestra cabeza se vaya a las grandes universidades americanas. No parece que vayamos desencaminados, según el ranking de las 500 mejores universidades a nivel mundial que publica la Universidad Jiao Tong de Shangai en un reputado informe anual. La Universidad de Harvard ocupa el primer lugar en la lista seguida de la Universidad de Cambridge. No encontramos ninguna universidad española hasta el puesto 150 (Universidad Autónoma de Barcelona).

Vamos a fijar nuestra atención en una de las universidades líderes, el Massachusetts Institute of Technology (que probablemente conozcáis por su nombre de guerra, el MIT), que ocupa un notable 5º puesto. La verdad que la posibilidad de estudiar en el MIT es tentadora pero también hay que asumir que está al alcance de muy pocos, tanto por razones económicas como “neurónicas”. Sin embargo, me resulta valiosa tan solo la idea de poder ver qué programas están utilizando líderes mundiales en conocimiento en el área de Business (benchmarking). Esto es fácil, gracias a Internet, si visitamos el sitio de la Sloan Business School y buscamos la información que deseamos (siempre que sepamos inglés, claro está).

No obstante, lo que me resulta verdaderamente tentador es poder acceder a los contenidos de los cursos (asignaturas) que ofrece el MIT para así poder estar actualizado o poder completar mi formación, aunque no sea el área de Business precisamente lo que ha dado fama y reconomiento muncial a esta institución. ¡Concedido! El MIT participa en la iniciativa OpenCourseWare en la que comparte más de 1500 cursos de 35 departamentos distintos. ¿Cómo? Sí, habéis leído bien. Si queréis poneros al día sobre gestión de tecnologías de la información o gestión de la innovación podéis ampliar vuestro conocimiento de esta manera porque el MIT ha decidido compartir todo su conocimiento con la comunidad mundial.

Por si os parece escaso este alarde de generosidad, el MIT aplica a su iniciativa MITOpenCourseWare una licencia Creative Commons 2.5 que nos permite trabajar con todos estos materiales de forma no comercial. Si lo que os ofrece el MIT no os resulta atractivo, podéis visitar cualquiera de las universidades mundiales que forman parte del OWC Consortium. A través de esta iniciativa podéis acceder a su conocimiento en condiciones semejantes.

¿Por qué pensáis que los líderes optan por exponer y compartir su conocimiento? ¿No tienen miedo de que se lo copiéis y os aprovechéis sin tan siquiera pagar matrícula? A lo mejor han entendido las nuevas reglas antes que nosotros. ¿O será que ellos son quienes las definen? Al menos ahora tenemos la oportunidad de participar estemos donde estemos.